Variante “Cicada” del covid-19 bajo vigilancia: ¿riesgo real de una nueva pandemia?
La aparición de una nueva variante del virus SARS-CoV-2, conocida como “Cicada”, ha encendido las alertas en organismos internacionales de salud, aunque expertos aclaran que aún no hay evidencia de una nueva pandemia.
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), esta variante —identificada como BA.3.2— ha mostrado un incremento gradual en su presencia dentro de Estados Unidos, donde ya se ha detectado en al menos 25 estados.
Asimismo, la Organización Mundial de la Salud incluyó a “Cicada” en su lista de variantes bajo monitoreo, tras confirmarse su circulación en más de 20 países.
Expansión silenciosa y vigilancia epidemiológica
Uno de los aspectos que más preocupa a los expertos es que esta variante habría circulado de manera silenciosa durante meses antes de ser detectada con mayor claridad.
Según reportes, su presencia ha sido identificada en muestras de aguas residuales en más de 130 puntos en Estados Unidos, lo que evidencia una diseminación comunitaria activa.
El primer caso documentado a nivel mundial se registró en Sudáfrica en noviembre de 2024, mientras que su crecimiento más notable comenzó en septiembre de 2025.
Mutaciones y dudas sobre su impacto
La variante “Cicada” presenta entre 70 y 75 mutaciones, una cifra superior a muchas variantes previas, lo que ha generado preocupación sobre su posible capacidad de evadir la inmunidad adquirida por infecciones anteriores o vacunación.
Sin embargo, hasta ahora no existe evidencia concluyente de que cause enfermedad más grave.
Especialistas como el médico Robert Hopkins Jr. advierten que, aunque podría llegar a convertirse en la cepa dominante en algunas regiones, esto aún no es seguro.
Además, subrayan que factores como la baja cobertura de vacunación y la disminución de medidas de salud pública podrían aumentar la vulnerabilidad ante nuevas olas de contagio.
Síntomas y medidas de prevención
Los síntomas asociados a esta variante son similares a los de otras cepas del covid-19: congestión nasal, dolor de cabeza, fatiga, tos, dolor de garganta y alteraciones en el gusto u olfato.
En algunos casos, se ha reportado un dolor intenso de garganta, descrito como “garganta tipo cuchilla”.
Ante este escenario, las autoridades sanitarias recomiendan mantener medidas básicas de prevención como el uso de mascarilla en caso necesario, ventilación de espacios cerrados, vacunación actualizada y aislamiento si se presentan síntomas.
¿Debe Honduras preocuparse?
Aunque la vigilancia se mantiene a nivel internacional, por ahora no hay indicios de un impacto significativo en Honduras. No obstante, la experiencia de la pandemia en 2020 dejó lecciones importantes sobre la importancia de la prevención y la respuesta temprana.
En ese sentido, expertos insisten en no generar alarma, pero sí en mantenerse informados y preparados ante cualquier evolución del virus.
Por ahora, la variante “Cicada” está bajo observación, y el mundo científico continúa analizando su comportamiento para determinar si representará un riesgo mayor en el futuro.
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