El diputado liberal Alex Berríos lo dice sin rodeos: "La ENEE no necesita contadores prepagos ni reformas, necesita buena administración de fondos"
El diputado liberal Alex Berríos volvió a colocarse en el centro del debate nacional al pronunciarse con contundencia en contra de las reformas al sistema eléctrico impulsadas por el gobierno del presidente Nasry Asfura, asegurando que la propuesta de dividir la Empresa Nacional de Energía Eléctrica no es la solución que Honduras necesita para resolver su crisis energética.
"Los buenos liberales estamos en contra", afirmó el legislador sin ambigüedades, dejando en claro que desde la bancada liberal existe una posición firme de rechazo ante una reforma que consideran no ataca el problema de fondo que enfrenta la ENEE y que el pueblo hondureño padece cada vez que hay un apagón, cada vez que llega una factura impagable y cada vez que el servicio falla en el momento menos oportuno.
El argumento central del diputado Berríos es que dividir la ENEE no resolverá los problemas estructurales que arrastra la institución desde hace décadas. Para el legislador, la crisis eléctrica de Honduras no es un problema de estructura organizativa sino de gestión, transparencia, corrupción y falta de inversión sostenida en infraestructura. Fragmentar la empresa sin atacar esas causas de fondo es, en su criterio, una solución cosmética que no cambiará la realidad de los hondureños que siguen sufriendo cortes de luz y tarifas que no pueden pagar.
Berríos aprovechó además para interpelar al Congreso Nacional sobre el uso del tiempo legislativo, pidiendo que el pleno enfoque sus esfuerzos en los temas que considera verdaderamente urgentes para la población hondureña: la aprobación de la segunda vuelta electoral, el acceso a medicamentos, la seguridad ciudadana y la generación de empleo. Una agenda que, en su opinión, responde con mayor fidelidad a las demandas reales de un pueblo que no puede esperar mientras el poder legislativo debate reformas cuyo impacto positivo está lejos de ser evidente.
Las declaraciones del diputado Berríos ya generan reacciones encontradas en el espectro político y entre la ciudadanía. Quienes apoyan las reformas argumentan que la ENEE tal como está es insostenible y que se necesitan cambios estructurales profundos para modernizar el sector eléctrico. Quienes las rechazan, como el diputado Berríos, sostienen que sin resolver primero los problemas de corrupción y mala gestión, cualquier reforma estructural estará condenada al fracaso.
Lo que sí es indiscutible es que la crisis eléctrica de Honduras es real, urgente y tiene un costo enorme para las familias y los negocios del país. Los apagones, las tarifas elevadas y la inestabilidad del servicio son problemas que ningún debate legislativo puede ignorar y que exigen respuestas concretas, efectivas y honestas con la ciudadanía que sufre sus consecuencias día a día.
La pregunta que el diputado Berríos lanzó al debate público no tiene una respuesta fácil pero sí una que Honduras necesita encontrar con urgencia: ¿la ENEE necesita reformas estructurales o una mejor administración? La respuesta que se dé a esa pregunta determinará el rumbo del sistema eléctrico del país por los próximos años.

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