Golosón como detonante de una espiral virtuosa de desarrollo
El punto de partida natural de esta estrategia es el aeropuerto Golosón (Guillermo Anderson), un activo de alto valor que actualmente se encuentra claramente desaprovechado. En este aeropuerto confluyen dos condiciones fundamentales. La primera es la existencia de una pista de enorme longitud, capaz de operar prácticamente cualquier tipo de aeronave comercial o de carga. La segunda es la disponibilidad de extensos espacios aledaños para desarrollo, muchos de los cuales no han sido invadidos ni comprometidos, algo cada vez más raro en infraestructura aeroportuaria de esta escala.
Un primer eje de acción debería centrarse en la política aeroportuaria. Es fundamental que la SAN establezca esquemas de incentivos claros y agresivos para atraer aerolíneas, en particular aerolíneas de bajo costo provenientes de Estados Unidos, interesadas en abrir rutas hacia esta región del país. Considerando que el nivel de servicios ofrecido en el aeropuerto de La Ceiba es actualmente inferior al de los otros aeropuertos internacionales del país, resulta razonable establecer tasas más bajas por pasajero internacional, compensando así la diferencia en infraestructura con una ventaja económica concreta. Esto haría más accesible la operación y aumentaría la competitividad del aeropuerto como punto de entrada.
Un segundo componente estratégico es el desarrollo de una terminal de carga y transbordo. Golosón cuenta con instalaciones excedentes considerables, amplias áreas pavimentadas y espacios de estacionamiento sobredimensionados para su nivel actual de operación. Durante décadas, incluso, parte de estas áreas funcionaron como un verdadero cementerio de aeronaves, algunas de las cuales aún ocupan zonas contiguas a la pista. Todo este espacio posee un enorme potencial para ser reutilizado de forma rentable, incluyendo —de manera ordenada— una porción de lo que históricamente ha sido la base aérea.
Con una planificación adecuada, este conjunto de activos permitiría atraer aerolíneas de carga o de transbordo regional, interesadas en establecer en La Ceiba un punto de distribución, consolidación o redistribución de carga para el Caribe y Centroamérica. Como incentivo inicial, no sería necesario ofrecer beneficios fiscales extraordinarios; bastaría con permitir una operación libre de cargas regulatorias adicionales durante un período de cinco a diez años, con el objetivo de que el polo alcance masa crítica y sostenibilidad operativa.
A partir de este núcleo logístico, se abre la posibilidad de desarrollar centros de transformación y valor agregado, ya sea en forma de maquila u otras modalidades productivas. Esto podría realizarse inicialmente utilizando instalaciones existentes y, posteriormente, mediante una expansión planificada hacia los predios actualmente ocupados por el CURLA. De consolidarse este sistema, se generarían los recursos necesarios para reubicar y modernizar las instalaciones agrícolas del CURLA en una ubicación más adecuada, dotándolas de mejores equipos y capacidades.
Debe subrayarse que la tierra contigua a un aeropuerto internacional con potencial de operar como puerto libre aéreo posee un valor estratégico excepcional. Este tipo de entorno resulta especialmente atractivo para actividades maquiladoras de alto valor agregado, como electrónica, química fina o farmacéutica, donde tanto los insumos como los productos finales pueden ser transportados eficientemente por vía aérea.
Adicionalmente, Golosón podría cumplir funciones aeronáuticas especializadas que han demostrado ser exitosas en otros contextos. Casos como Querétaro, en México, o en menor escala El Salvador, muestran que aeropuertos con pistas largas y buena localización pueden atraer actividades como mantenimiento aeronáutico, almacenamiento temporal de aeronaves o servicios técnicos especializados. El almacenamiento de aeronaves, en particular, responde a una demanda estacional creciente a nivel global y podría convertirse en una fuente adicional de ingresos y empleo especializado.
Por todas estas razones, el aeropuerto Golosón representa un conjunto de potenciales estratégicos significativos. Es evidente que no todos estos proyectos podrán —ni deberán— ejecutarse simultáneamente. Sin embargo, resulta indispensable que sean estudiados de manera rigurosa y articulada, ya que Honduras cuenta en La Ceiba con un activo de altísimo valor al que, hasta ahora, no se le ha sabido extraer plenamente sus ventajas.

1 Comentarios
Excelente oportunidad potencial para esa zona y en varias zonas más. Hay potencial en zonas de Olancho y Gracias a Dios para la inversión en diferentes áreas.
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