CAMBIAR PARADIGMAS

 

Cambiar paradigmas

Por: Abog. Octavio Pineda Espinoza

He tenido la suerte de vivir una vida privilegiada, pero no, como la gente la entiende ahora, privilegiada porque he tenido Padres Amorosos, hermanos competitivos, amigos difíciles, amores que sólo mi corazón conoce come el de esas fantásticas mujeres que se atrevieron a meterse con el loco, el malo, etc. etc. He tenido la suerte de tener dignos enemigos que conservo con respeto y falsos amigos a los que oigo como la lluvia. Ha sido interesante, gracias a Dios y a las enseñanzas de mi padre, el maestro Rafael Pineda Ponce, y a mi madre Doña Lidia, autodidacta, una fuerza de la naturaleza que me mantiene vivo aparte de mi corazón, que se llama Samantha Nicolle Pineda Hernández, mi mejor obra en toda mi vida, gracias también a su mamá, ahora mi amiga, la Abogada Osiris Margenia Hernández Herrera, la mejor madre que pudo tener Sam.

La vida, la existencia, el éxito, todo eso, que llena la vanidad de las personas es relativo porque los humanos somos todos falibles y perdemos, desafortunadamente, el tiempo, en cosas vanas y efímeras. He sido bendecido de tener en mi camino a 4 grandes personas. Mi padre, mi amigo, mi eterno líder, mi confesor, mi Juez, mi representante en los momentos difíciles, el que me enseñó a leer bien, a escribir con propósito, el consejero eterno de mis luchas, ganadas y perdidas, el amante del arte, de la historia, de la falibilidad humana, quien me abrió los ojos del mundo político, de la ciencia, de los politiqueros como dice mi apreciada Maestra Maribel Espinoza, que me le lo recuerda mucho. La gente poco informada decía dos cosas falsas, que ella, por el apellido somos familia, como él tucayo del gobierno de Mel, que algunos dijeron es mi hijo o familia sin habernos conocido nunca, aunque fue lo mejorcito que tuvo el gobierno de la Refundación.

El asunto estimado lector es, que usted no debe vivir su éxito supuesto en las cosas que solo se ven al final de la nariz, hay, aunque existan personas que no lo crean, cosas más importantes. Para algunos de nosotros, no son las cosas, es el respeto, la dignidad, la consistencia, la capacidad de discernir, de atacar ideas con ideas, de entender claro, que la vida es efímera, pero que solo es valiosa para uno mismo y los suyos, si la vive de acuerdo a sus principios. En mi caso, ha sido una larga batalla, no con los demás, conmigo mismo, afortunadamente tuve un hogar donde siempre hubo amor, cultura, respeto, discernimiento, diferencias intelectuales, competencia sana entendiendo las reglas, mis hermanos son mis hermanos no solo de sangre sino de intelecto, por eso disfrutamos nuestras reuniones, jamás dejarán de serlo, los amo, los sirvo si puedo, no me doy todavía el título de señalar culpas, fallas y errores, porque no tenga esa capacidad , ni condición, ni estatura, ni deseo, solo aspiro a ser justo y a que ellos, y los disque amigos apliquen la misma regla conmigo.  Al final, Dios juzga todo y como Abogado tendré, como todos, ricos y pobres, la oportunidad de presentar mi caso.

He tenido la suerte de conocer y viajar por el mundo, por x o por y, he sido una persona dispuesta a conocer ese mundo, con sus luces blancas, sus luces grises y negras, gracias a Dios, a mi madre , a mi padre y  a mis propias creencias, sigo siendo con errores, defectos y las pocas virtudes que algunos reconocen, la misma persona que veo en el espejo cada mañana, entendiendo, que el verdadero humano es una construcción constante, que la felicidad es unión de momentos y que el amor se construye no se compra, y eso está siempre en los detalles y en el respeto mutuo.

Tengo pocos amigos, pero aprecio a los que tengo, se los demuestro cuando puedo sin esperar retorno como me enseñó mi padre. Soy un estudiante eterno y un creyente acérrimo que la única forma de cambiar nuestra historia y la de nuestros compatriotas es participando en política, porque es tan importante, que no solo debe dejársele a los politiqueros de turno, la política como la he estudiado, como me la enseñó mi padre, como la entiendo, es una forma de cambiar la vida de miles de personas. No es un privilegio, es una gran responsabilidad, es comprender que una decisión puede matar a miles o salvar a miles sin que se den cuenta, porque el estadista jamás piensa en la siguiente elección, sino en la siguiente generación, eso y muchas otras cosas más le aprendí de mi distinguido Padre Rafael Pineda Ponce, un hombre capaz, en aquella época de entender la diferencia entre privilegio y responsabilidad, que el diálogo inteligente supera todas las barreras.

Pero después de 12 años aciagos y funestos de Juan Hernández, para mal o para bien, el supuesto líder del Partido Nacional de Honduras; después de Mel Zelaya, el igual de JOH en la hecatombe política nacional y,  en la falacia histérica de la refundación ficticia del Familión, con el trasfondo todos, del narcotráfico internacional, la corrupción y el lavado de activos, ha llegado un momento, en que, los hondureños tenemos que hablar, los indios, los lencas, los dueños reales de esta tierra, sin pretensiones falsas, sin ataduras, sin soberbias que ya llegaron a los supuestos gobernantes, aunque Tito Asfura, de entrada ya dio un mensaje que respeto, pero con el mismo respeto, una cosa son las palabras y otras los hechos, espero decir lo mismo al final de su gobierno, porque yo no sufro del sectarismo visceral que destruye todo en Honduras y, sus primeros pasos me parecen pasos, en el camino correcto, falta mucho para un juicio final y la historia no es condescendiente con los falsos, sino vean los resultados de las elecciones de medio término en USA.

El paradigma hondureño debe cambiar, es un “imperativo categórico” como dijo uno de los mejores Presidentes de Honduras, el Dr. Ramón Villeda Morales, el constructor de la Segunda República. Los políticos, todos, hombres y mujeres debemos ser medidos no, por sus palabras, sino que, por sus hechos. Hay que cambiar el paradigma porque antes de cheles, cachurecos, libres, etc., somos hondureños, ¿o no?.  


Abogado y Notario. Catedrático Universitario. Político Liberal.


Abogado y Notario. Catedrático Universitario. Político Liberal.

EL PUEBLO es el espacio oficial de información y comunicación del Partido Liberal de Honduras. Desde aquí compartimos las acciones, propuestas y liderazgos que fortalecen al liberalismo y que representan la esperanza de un país con libertad, justicia y equidad. 

0 Comentarios