Tragedia Vial en Quimistán: Rastra con Cianuro y 8 fallecidos

¡Impactante choque en Quimistán, Santa Bárbara! Una rastra cargada de cianuro se desprendió e impactó un bus de excursión, dejando 8 muertos (incluyendo niños y ancianos) y 20 heridos. Tránsito colapsado, alerta tóxica y rescate heroico de bomberos. 


Este domingo 5 de abril de 2026, Día de Resurrección y cierre de Semana Santa, una tragedia vial conmocionó al noroccidente de Honduras en la carretera CA-4, kilómetro 35-40, específicamente en la cuesta Los Limones, cerca de la aldea Camalote (desvío a La Ceibita o Santa Cruz Minas), en el municipio de Quimistán, Santa Bárbara. Alrededor del mediodía, una rastra pesada que transportaba cianuro —un químico altamente tóxico utilizado en minería— colisionó frontalmente con un bus tipo coaster lleno de pasajeros que regresaba de una excursión en Antigua Guatemala (o Esquipulas, según algunas fuentes).

El impacto fue devastador: la cisterna de la rastra se desprendió violentamente, aplastando parte del bus y dejando un saldo preliminar de al menos 8 personas fallecidas en el lugar, incluyendo adultos, personas de la tercera edad, un menor de edad y posiblemente el conductor de la rastra (de nacionalidad guatemalteca). Inicialmente, tres pasajeros quedaron prensados entre los hierros retorcidos del amasijo metálico, requiriendo extracción manual por parte de equipos especializados. Más de 20 heridos —entre niños, adultos y ancianos— sufrieron lesiones de gravedad variable, desde fracturas y politraumatismos hasta estados críticos, y fueron evacuados de urgencia en ambulancias al Hospital Santa Bárbara Integrado, clínicas privadas locales y el Hospital Mario Catarino Rivas en San Pedro Sula.

La escena fue caótica: ambos vehículos quedaron completamente destruidos, con escombros esparcidos por la vía y un derrame de cianuro que generó pánico inmediato por su potencial corrosivo e inflamable, obligando al Cuerpo de Bomberos a desplegar un equipo HAZMAT para contener la fuga y neutralizar el riesgo ambiental. El tránsito en la CA-4 —arteria vital congestionada por miles de vacacionistas retornando— se interrumpió por varias horas, formando colas kilométricas y exacerbando el drama en un día de alto flujo vehicular. Testigos oculares describieron el choque como "de gran magnitud", posiblemente provocado por exceso de velocidad del bus, falta de permiso de circulación (el vehículo era nuevo, modelo 2026, pero no cumplía requisitos), o el conductor de la rastra quitando el derecho de vía en una zona de pendientes pronunciadas.

La respuesta de emergencias fue inmediata y coordinada: Cuerpo de Bomberos de Honduras, Cruz Roja Hondureña, Sistema 911 y Policía Nacional se movilizaron con rapidez. El capitán Adalberto Romero, del Cuerpo de Bomberos, confirmó la presencia de niños entre los heridos y el cierre vehicular por el derrame tóxico. Autoridades como el SIAT (Sección de Investigación de Accidentes de Tránsito) ya iniciaron peritajes para determinar responsabilidades, mientras el alcalde de Quimistán y vecinos locales apoyaron en el rescate inicial. Esta no es la primera tragedia en la zona: Quimistán ha visto múltiples siniestros recientes, como choques con heridos en marzo y febrero, destacando la precariedad vial en la CA-4.

El suceso enluta a familias hondureñas en un fin de Semana Santa marcado por el regreso masivo, recordando la urgencia de mejorar señalización, controles de carga peligrosa y regulaciones para buses turísticos. Nuestras condolencias a los afectados; seguiremos informando conforme avancen las investigaciones.

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