¡Otra semana, otro aumento! La gasolina supera los L 144 en Honduras ¿Hasta cuándo seguirá subiendo?
Puntual como cada semana, la Secretaría de Energía confirmó nuevos ajustes al alza en los precios de los combustibles que entrarán en vigencia este domingo 18 de mayo, en lo que ya se ha convertido en un ritual que los hondureños conocen de memoria y que ningún gobierno parece dispuesto o capaz de detener.
En Tegucigalpa, la gasolina súper sube L 2.83 para alcanzar los L 144.94 por galón, mientras que la regular registra un incremento de L 1.91 llegando a L 132.73. En San Pedro Sula el impacto es incluso mayor: la súper sube L 3.30 y la regular L 2.08, confirmando que la capital industrial del país no escapa al mismo patrón de alzas que golpea semana tras semana el bolsillo de sus habitantes.
Para ponerlo en perspectiva: hace apenas unos meses la gasolina súper se vendía por debajo de los L 138 en Tegucigalpa. Hoy supera los L 144. En pocas semanas, el incremento acumulado representa un gasto adicional significativo para cualquier familia hondureña que depende del vehículo para trabajar, llevar a sus hijos a la escuela o simplemente moverse en una ciudad donde el transporte público no siempre es una opción viable.
El único dato que el gobierno presentará como logro es que el GLP doméstico mantiene su precio gracias al subsidio gubernamental temporal. Un alivio real para las familias que cocinan con gas, pero que no cambia el panorama general: los combustibles que mueven los vehículos del país siguen subiendo sin que exista una estrategia clara y efectiva para proteger el bolsillo de los ciudadanos.
Y aquí está la pregunta que nadie en el gobierno quiere responder: ¿cuánto tiempo durará ese subsidio temporal al GLP? Porque si la historia reciente sirve de referencia, los subsidios temporales en Honduras tienen la mala costumbre de desaparecer justo cuando más se necesitan, dejando a las familias enfrentando alzas que llevan meses acumulándose sin ningún colchón que las amortigüe.
Mientras el gobierno cita los mercados internacionales del petróleo como justificación de cada aumento, los hondureños calculan si les alcanza para llenar el tanque, si vale la pena usar el carro o si es mejor quedarse en casa. Esa es la matemática real que hacen miles de familias cada domingo cuando se anuncian los nuevos precios, y ningún comunicado oficial de la Secretaría de Energía cambia esa realidad.
Los combustibles suben, el costo de vida sube, la canasta básica sube. Lo único que no sube en Honduras son los salarios al mismo ritmo que la inflación. Y esa desproporción, semana tras semana, es el verdadero fracaso que el gobierno no quiere admitir.

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