Dar solo 15 días para pagar la energía eléctrica no resuelve la crisis de las familias que apenas logran sostenerse y viven al límite.
La eficiencia administrativa no puede ignorar la realidad del bolsillo hondureño. Hay decisiones que, desde la comodidad de una oficina, parecen simples ajustes técnicos. Sin embargo, cuando esas medidas aterrizan en la mesa de un hogar hondureño, su impacto deja de ser administrativo para volverse una carga existencial.
La reciente reducción del plazo
para el pago de la energía eléctrica a solo 15 días, sucede en un país
donde la mayoría de las familias vive al límite, estirando cada lempira para
cubrir lo básico.
El orden no debe ser sinónimo
de asfixia. Para miles de ciudadanos, “pagar la luz” no es una cuestión de “querer
o no querer”, depende de si hubo venta ese día, de si el pago llegó a tiempo, o
de si alcanzó el dinero para cubrir primero alimentación, transporte,
medicamentos y otras necesidades esenciales.
Imponer un plazo tan estrecho
ignora la intermitencia económica de quienes sostienen la economía desde la
base. Si bien la sostenibilidad de las instituciones públicas es
necesaria para el orden del Estado, ninguna medida es exitosa si se
desconecta de la realidad social.
El enfoque no debería limitarse a
endurecer los cobros, sino hacia una verdadera solución integral,
fortaleciendo la capacidad de pago de la gente, a través de un gobierno con
visión de desarrollo, porque el problema de fondo no es solamente el plazo, es
la situación económica que vive el país.
Gobernar implica comprender el
momento social. Detrás de cada número de medidor, hay una familia haciendo
malabares para sobrevivir. Cualquier decisión debe partir no solo de
criterios administrativos, sino también de sensibilidad social, análisis
económico y comprensión humana.
Es imperativo que el Estado
comprenda que el acceso a la energía no es un privilegio transaccional, sino
un derecho social básico indispensable para la vida digna. Por ello, la
gestión pública debe evolucionar hacia una regulación que implemente medidas de
apoyo, alivio y acompañamiento técnico antes de recurrir a la medida extrema de
la suspensión. El corte del suministro no puede seguir siendo la primera y a
veces única respuesta de un sistema que ignora las crisis que atraviesan los
hogares hondureños.

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45 Dias Sino No Funciona La Racha
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