¿Te vendieron que los combustibles bajan? MENTIRA: Regular sube L 0.62 en SPS y GLP doméstico L 4 más caro en tu cocina

 


A partir del lunes 1 de junio a las 6:00 a.m. entrará en vigencia una nueva estructura de precios de combustibles en Honduras que, pese a los titulares que anuncian "bajadas", incluye incrementos significativos en productos de consumo masivo como la gasolina Regular y el GLP doméstico, según datos de la Secretaría de Energía.

Los nuevos precios se mantendrán hasta el domingo 7 de junio y reflejan una realidad más compleja que la narrativa simplista de "combustibles más baratos": mientras algunos productos bajan, otros que afectan directamente a la mayoría de la población hondureña aumentan.


La realidad detrás de los titulares

En Tegucigalpa, la gasolina Regular sube L 0.22, pasando a L 134.85 por galón. En San Pedro Sula, el incremento es aún mayor: L 0.62, alcanzando los L 130.49. Este dato es crítico porque la gasolina Regular es el combustible que utiliza la inmensa mayoría de vehículos particulares, taxis y transporte público en Honduras.

Mientras tanto, la gasolina Súper sí presenta reducciones (L 1.42 en Tegucigalpa y L 1.01 en San Pedro Sula), pero este producto representa una fracción minoritaria del consumo nacional, utilizado principalmente por vehículos de gama alta que representan un porcentaje mínimo del parque vehicular hondureño.


GLP doméstico: golpe directo a las familias

El dato más preocupante es el incremento del GLP doméstico (gas para cocinar) en más de L 4 en ambas ciudades: L 4.01 en Tegucigalpa (alcanzando L 249.62) y L 4.00 en San Pedro Sula (llegando a L 228.47). Este aumento impacta directamente el presupuesto de prácticamente todas las familias hondureñas, ya que el gas doméstico es un insumo básico e insustituible para la preparación de alimentos.

A pesar de que estas cifras incluyen el "apoyo económico temporal" del gobierno, el precio sigue siendo significativamente alto y el incremento semanal representa un golpe adicional a economías familiares ya presionadas por la inflación acumulada.

El diésel sí presenta reducciones: L 1.64 en Tegucigalpa (quedando en L 137.28) y L 0.94 en San Pedro Sula (L 133.27). Esta bajada beneficia principalmente al transporte de carga pesada y podría, eventualmente, reflejarse en menores costos de productos transportados, aunque históricamente estas reducciones no se trasladan con la misma velocidad a los precios al consumidor final.

El queroseno también registra reducciones importantes (L 4.55 en Tegucigalpa y L 4.13 en San Pedro Sula), pero su consumo es marginal en la economía hondureña.

Factores estructurales

La Secretaría de Energía justifica estos cambios citando "fluctuaciones externas" y el comportamiento internacional del petróleo. Honduras depende totalmente de la importación de combustibles, lo que vincula los precios locales a factores como conflictos globales, variaciones en el precio del barril Brent y West Texas, y costos logísticos.

Sin embargo, esta dependencia total también expone la vulnerabilidad estructural de la economía hondureña y la ausencia de mecanismos efectivos de estabilización que protejan a los consumidores de las volatilidades internacionales.


Impacto en el presupuesto familiar

Para una familia promedio hondureña que utiliza gasolina Regular para transporte y GLP para cocinar, esta semana representa un incremento neto en sus gastos de combustibles y energía. Aunque algunos productos bajen, los que suben son precisamente aquellos de consumo masivo e inevitable.

Los titulares que celebran "bajadas de combustibles" sin contextualizar que los productos de consumo mayoritario suben, contribuyen a una narrativa desconectada de la realidad económica que enfrentan millones de hondureños cada semana cuando llenan el tanque o compran gas para cocinar.

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