Guardia de Honor Presidencial agrede a periodista Edy Quintero mientras cubría acto de ascensos militares
De acuerdo con los reportes iniciales, Quintero estaba dando cobertura al acto oficial cuando miembros de la Guardia de Honor Presidencial se acercaron de forma hostil y terminaron por agredirlo, pese a que se encontraba debidamente identificado como periodista. Este tipo de acciones no solo constituyen un ataque directo contra un comunicador, sino también un mensaje intimidatorio hacia todos los medios de comunicación que dan seguimiento a actividades oficiales y a la actuación de las instituciones del Estado.
La agresión contra el periodista se suma a un contexto ya tenso para el ejercicio del periodismo en Honduras, donde las denuncias por amenazas, hostigamiento y violencia contra comunicadores han sido constantes en los últimos años. Organizaciones nacionales e internacionales han advertido reiteradamente que la libertad de expresión es un pilar fundamental de la democracia, y que el Estado tiene la obligación de garantizar condiciones seguras para que la prensa pueda informar sin miedo a represalias.
Este incidente plantea serias interrogantes sobre los protocolos de seguridad que se aplican en eventos oficiales, especialmente cuando involucran a cuerpos responsables de la protección de altas autoridades del país. La Guardia de Honor Presidencial, como unidad de élite, debería ser un ejemplo de disciplina y respeto a la ley, no protagonista de hechos de agresión contra ciudadanos y periodistas. Resulta indispensable que se identifique a los responsables y se inicien las investigaciones correspondientes para evitar la impunidad.
Diversas voces ya exigen que se siente un precedente claro: ninguna investidura, uniforme o institución está por encima de los derechos constitucionales, entre ellos el derecho a informar y a ser informado. La agresión contra Edy Quintero no puede normalizarse ni minimizarse; por el contrario, debe ser un punto de quiebre para revisar la conducta de los cuerpos de seguridad en su relación con la prensa y la ciudadanía.
Frente a estos hechos, se hace un llamado a la solidaridad del gremio periodístico, a la reacción firme de las autoridades competentes y al compromiso de la sociedad en defensa de la libertad de prensa. Proteger a quienes informan es también proteger la democracia y el derecho de cada hondureño a conocer la verdad.

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