Golosón como detonante de una espiral virtuosa de desarrollo
junio 08, 2026
A través de un comunicado público, las autoridades liberales manifestaron que respaldan las reformas orientadas a modernizar y fortalecer la institución, pero advirtieron que dichos cambios no deben abrir la puerta a la entrega de activos estratégicos pertenecientes al Estado hondureño.
“La ENEE no se vende” fue el mensaje central transmitido por el Partido Liberal, que insistió en la necesidad de construir una empresa pública moderna, eficiente, transparente y financieramente sostenible, capaz de brindar un servicio de calidad a todos los hondureños sin comprometer la propiedad estatal de los recursos estratégicos.
Uno de los principales puntos de preocupación expresados en el documento es la posibilidad de que determinados activos nacionales puedan quedar expuestos a riesgos patrimoniales bajo un nuevo esquema de organización empresarial. Entre ellos mencionan infraestructura clave como las represas hidroeléctricas Francisco Morazán (El Cajón), Río Lindo-Cañaveral, redes de transmisión, subestaciones y otros bienes construidos con fondos públicos.
Según el Partido Liberal, cualquier reforma debe incluir mecanismos jurídicos claros que garanticen que estos activos permanezcan permanentemente bajo la propiedad del Estado hondureño, evitando escenarios que puedan derivar en pérdidas patrimoniales o en la transferencia de bienes estratégicos a intereses particulares.
Asimismo, la institución recordó experiencias históricas en las que bienes públicos terminaron beneficiando intereses privados, situación que consideran no debe repetirse ni de forma directa ni indirecta.
El comunicado también enfatiza que la transformación administrativa de la ENEE no debe interpretarse como una vía para la privatización. Por el contrario, el partido sostiene que cualquier reorganización debe mantenerse dentro del sector público y sin permitir participación privada en la propiedad o control de la infraestructura estratégica del sistema eléctrico nacional.
Además, los liberales propusieron que la legislación establezca de manera expresa la protección permanente de las represas, embalses, líneas de transmisión, derechos de vía y demás activos fundamentales para el funcionamiento del sistema energético hondureño.
La postura del Partido Liberal surge en medio de un intenso debate nacional sobre el rumbo que debe tomar la ENEE, una institución que durante años ha enfrentado problemas financieros, pérdidas operativas y cuestionamientos sobre su gestión.
Con este pronunciamiento, el liberalismo busca marcar distancia de cualquier propuesta que pueda interpretarse como privatización, al tiempo que respalda reformas encaminadas a mejorar la eficiencia y sostenibilidad de la empresa estatal.
El partido concluyó reiterando que modernizar la ENEE no significa venderla, sino administrar de mejor manera los recursos que pertenecen a todos los hondureños y garantizar que continúen siendo patrimonio del Estado para las futuras generaciones.
1 Comentarios
Eso depende cuánto billete les den los cachurecos a los diputados Liberales a esos borregos vendidos TRAIDORES sn ENTERRADO al partido oportunistas vividores
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